En los últimos años, los sistemas no tripulados han ganado protagonismo en las operaciones militares. Mientras los drones aéreos suelen acaparar la atención, en tierra ocurre una revolución silenciosa. Los robots terrestres se utilizan cada vez más para logística, reconocimiento e incluso apoyo directo a las tropas. Uno de los ejemplos más conocidos es THeMIS, desarrollado por la empresa estonia Milrem Robotics y ya operativo en los Países Bajos, Ucrania y otros países. A continuación se muestra un THeMIS capaz de detectar y neutralizar drones.
¿Qué es el robot THeMIS?
THeMIS, abreviatura de Tracked Hybrid Modular Infantry System, es un robusto vehículo de cadenas con aplicaciones flexibles. Puede realizar tareas logísticas, despejar rutas de explosivos, evacuar heridos e incluso recibir armamento ligero para apoyo de combate. Con una capacidad de carga de varios cientos de kilos y propulsión híbrida diésel-eléctrica, puede operar de forma silenciosa, eficiente y prolongada. Su diseño modular permite adaptarlo rápidamente a distintas misiones y terrenos.
Países Bajos y Ucrania: pruebas y empleo masivo
Los Países Bajos prueban THeMIS desde hace años en la 13.ª Brigada Ligera para estudiar su cooperación con la infantería y los blindados. Con los años se han adquirido varias unidades, que no solo se prueban, sino que se emplean de forma cada vez más operativa.
En 2025, los Países Bajos decidieron dar un gran paso suministrando más de 150 robots THeMIS a Ucrania, además de los quince recibidos anteriormente. Ucrania los utiliza para transportar suministros, reconocer rutas y evacuar heridos, reduciendo considerablemente la carga sobre las unidades humanas.
Uso internacional: de Mali a otros países
THeMIS no se ha probado únicamente en los Países Bajos y Ucrania. También se evaluó en Mali, donde demostró su valor en condiciones duras y terrenos difíciles. Esto ilustra su utilidad en distintos climas y situaciones de combate, desde zonas cálidas y secas hasta regiones frías y accidentadas.
Diversos países de la OTAN y socios también se interesan por THeMIS, principalmente para logística, reconocimiento y refuerzo de la infantería. Ya no es una tecnología de nicho, sino una herramienta operativa que atrae atención mundial.
Vehículos no tripulados mayores: HAVOC 8×8 y Type-X RCV
Milrem trabaja además en una nueva generación de vehículos no tripulados mayores. El HAVOC 8×8 Robotic Combat Vehicle es una plataforma de ruedas concebida para apoyar unidades mecanizadas y actuar como «acompañante» de tanques y vehículos de combate de infantería. Ofrece gran capacidad de carga, alta velocidad y desplazamientos autónomos de larga distancia. Su navegación mediante IA permite operar de manera independiente bajo supervisión humana, y admite distintos sistemas de armas.
También está en desarrollo el Type-X Robotic Combat Vehicle. Se diseña para proporcionar apoyo táctico directo a unidades de combate mediante sensores avanzados, armamento y funciones autónomas. La IA tiene un papel central en el control y el funcionamiento de sensores, permitiendo ejecutar tareas complejas de forma autónoma, mientras las decisiones de empleo de armas permanecen siempre en manos humanas.
IA y autonomía en los robots terrestres modernos
Lo que distingue tanto a THeMIS como a los vehículos nuevos de mayor tamaño es el uso de inteligencia artificial. Incorporan sensores, cámaras y software para detectar obstáculos, planificar rutas y recoger información. Así pueden actuar autónomamente en situaciones dinámicas y peligrosas, con supervisión humana permanente y decisiones finales tomadas por personas. De este modo aumentan la eficacia operativa y reducen los riesgos para las tropas.
Una nueva realidad bélica
El empleo de THeMIS y el desarrollo de plataformas robóticas mayores marcan un cambio claro en la forma de operar de los ejércitos. Lo que fue tecnología experimental se convierte en parte integral de la estrategia y su ejecución. Los Países Bajos, Ucrania y otros países están a la vanguardia.
Los robots terrestres protegen vidas, aumentan la flexibilidad y abren nuevas posibilidades en zonas peligrosas. El uso de sistemas no tripulados ya no es una visión de futuro, sino una realidad que transforma profundamente el campo de batalla.





















