A principios de este año aparecieron imágenes de un ejercicio de las fuerzas terrestres japonesas en el que se utilizaron por primera vez perros robot cuadrúpedos. Durante el entrenamiento de la 1.ª Brigada Aerotransportada, estas máquinas recorrieron el terreno mientras los paracaidistas realizaban sus ejercicios. Eran robots Vision 60 de la empresa estadounidense Ghost Robotics, utilizados en Japón para reconocimiento y seguridad. Japón invierte considerablemente en esta tecnología para apoyar a sus tropas en operaciones peligrosas y recoger información en zonas de riesgo.
Aunque no se ha publicado el número exacto de perros robot en servicio, probablemente sean decenas de unidades distribuidas entre las fuerzas terrestres y aéreas. Pueden recorrer autónomamente terrenos demasiado difíciles o peligrosos para soldados humanos. Se emplean para patrullas, vigilancia perimetral y reconocimiento de objetos o zonas donde la presencia humana directa sería excesivamente arriesgada. Para Japón es un primer paso para adquirir experiencia con sistemas autónomos en condiciones militares reales.
Ghost Robotics y sus planes para el Vision 60
Ghost Robotics es una empresa estadounidense centrada en robots cuadrúpedos para entornos difíciles. El Vision 60 es su principal modelo y destaca por su robustez y flexibilidad. Puede transportar distintos sensores, caminar por terreno accidentado y operar autónomamente durante periodos prolongados. Recientemente, la empresa desarrolló un brazo manipulador que permite abrir puertas, mover objetos y realizar otras tareas en el entorno. Así, el robot no solo reconoce el terreno, sino que también puede intervenir sin exponer a una persona a situaciones peligrosas.
Ghost Robotics quiere desplegar el Vision 60 internacionalmente y coopera con socios de varios países. Entre ellos figura una colaboración estratégica con una empresa surcoreana, que permite ampliar la producción y acelerar la disponibilidad para clientes de defensa extranjeros. El objetivo es que el robot sea aún más inteligente, con software para interpretar el terreno, evitar obstáculos y ejecutar determinadas tareas sin control humano directo.
Avances internacionales
El uso japonés de perros robot forma parte de una tendencia internacional más amplia. Estados Unidos también prueba intensamente el Vision 60. Allí se utiliza para reconocimiento, protección de rutas e incluso tareas antidrones. En algunos ejercicios se equipan con armas ligeras para detectar y seguir amenazas potenciales. Las fuerzas especiales estadounidenses experimentan con distintas aplicaciones, como transportar material o recoger imágenes en zonas peligrosas.
Otros países, como China y Corea del Sur, también invierten en sistemas autónomos de defensa. Esta tecnología se considera una forma de proteger a los soldados, asumir tareas peligrosas y hacer más eficientes las operaciones militares. También puede desempeñar un papel civil, por ejemplo en respuesta a desastres o seguridad.
Costes e inversiones
Los perros robot como el Vision 60 no son baratos. Una unidad cuesta entre 150.000 y 165.000 dólares, según sensores y equipamiento. A ello se suman mantenimiento, formación y software. Aun así, los países consideran justificada la inversión por sus ventajas para la seguridad y las capacidades operativas. Ghost Robotics también invierte continuamente en desarrollo, incluidos el brazo manipulador y mejoras de software, para ampliar su versatilidad futura.

Imagen: el ejército estadounidense prueba un perro robot con una ametralladora AR15.
El futuro de los perros robot
Está claro que los perros robot tendrán un papel creciente en ejercicios y operaciones militares. Japón los utiliza para adquirir experiencia con sistemas autónomos en escenarios realistas. Estados Unidos evalúa su utilidad operativa y su combinación con armamento. En otros países sirven para reconocimiento y apoyo en áreas demasiado peligrosas para soldados humanos.
Con nuevas funciones, como el brazo manipulador y un software mejorado, el robot podrá trabajar cada vez más autónomamente. Al mismo tiempo, el control humano sigue siendo esencial, especialmente cuando importan la seguridad y la precisión. La tendencia muestra que los cuadrúpedos autónomos se están convirtiendo en un elemento habitual de las fuerzas armadas modernas, asumiendo tareas peligrosas y aliviando la carga de los soldados.
Para Japón y otros países, esto significa que los perros robot no son solo un experimento tecnológico, sino un componente estructural de futuras operaciones militares. Su papel crecerá conforme los países acumulen experiencia y avance la tecnología, convirtiéndolos en una herramienta fiable en el campo de batalla y en situaciones de riesgo.





















