El Ejército de Estados Unidos está a las puertas de una profunda renovación (la munición merodeadora) en la forma en que los vehículos de combate localizan y baten objetivos. Si tradicionalmente los carros se limitaban a lo que podían ver o alcanzar directamente con su cañón, eso puede cambiar ahora. General Dynamics Land Systems y AeroVironment han demostrado con éxito que el carro Abrams y los vehículos Stryker pueden lanzar munición merodeadora sin estar ellos mismos en la línea de fuego. Este avance se logró gracias a un innovador sistema de lanzamiento llamado PERCH.
El nuevo sistema utiliza munición merodeadora Switchblade, una munición pequeña pero muy eficaz que, como un minidron, sobrevuela el campo de batalla y después ataca con gran precisión. Durante una demostración reciente en Fort Hood (Texas) quedó claro que, con ello, los carros pueden atacar por primera vez objetivos fuera de su línea de visión directa, sin apuntar su cañón pesado ni revelar su posición. Esto crea un tipo totalmente nuevo de guerra acorazada.
Un carro que ve sin mirar
El carro Abrams ha sido siempre un coloso, pero tiene una gran limitación: debe ver los objetivos para poder neutralizarlos. Amenazas modernas como los misiles antitanque, los drones pequeños y la artillería hacen cada vez más peligroso operar con un carro en terreno abierto. El carro que no se deja ver es el que más vive.
Ahí es justo donde PERCH marca la diferencia. Este sistema, conocido oficialmente como Precision Effects and Reconnaissance, Canister-Housed, es un lanzador compacto que puede disparar munición Switchblade desde el carro sin que el vehículo tenga que maniobrar ni asumir riesgos. El Switchblade despega, sobrevuela el campo de batalla y busca unidades enemigas que a menudo están muy fuera de la vista de la tripulación. En cuanto se fija el objetivo, el dron se lanza en picado y lo neutraliza con precisión.
Así, el Abrams pasa de ser una plataforma de tiro directo a un sistema híbrido carro-dron.
Vídeo de AeroVironment. La munición se ha probado en el carro Abrams.
Por qué PERCH es revolucionario
Lo singular del sistema PERCH es que no requiere modificar el vehículo. Sin soldaduras, sin intervenir el blindaje, sin cambios en la torre. Todo el kit se atornilla simplemente en puntos de montaje existentes. Para un carro como el Abrams, utilizado en grandes cantidades en todo el mundo, esto significa que la modernización puede hacerse con rapidez y bajo coste.
Durante la demostración en Fort Hood, los soldados pudieron manejar la munición Switchblade desde el vehículo, como cualquier otro sistema de armas. Probaron tanto el Switchblade 300, más ligero y adecuado sobre todo contra infantería y vehículos ligeros, como el Switchblade 600, más grande y pensado para neutralizar objetivos blindados. Ambos tipos respondieron sin fallos a las órdenes desde el carro.
Esta flexibilidad es justo lo que exige el campo de batalla moderno. Cuando cada vez más combates se libran en zonas urbanas o bajo amenaza de drones, la posibilidad de operar a cubierto es vital.
Una nueva forma de combatir
La demostración tuvo lugar durante el evento MARS, un programa de pruebas del Ejército estadounidense centrado en nuevas tecnologías para misiones de ingenieros y apoyo al combate. Pero las aplicaciones de PERCH van mucho más allá de despejar rutas o romper obstáculos.
Los militares que probaron el sistema subrayaron que les permite localizar y destruir posiciones enemigas sin abandonar su posición defensiva. Esto significa que los carros Abrams y los vehículos Stryker:
- pueden detectar antes al enemigo
- llegan más lejos que su propio armamento
- corren menos riesgo de contraataques
- pueden reaccionar con rapidez ante amenazas repentinas
Sobre todo esto último es importante. La munición merodeadora ha demostrado en los últimos años que es un arma potente tanto contra infantería como contra vehículos blindados. Que ahora se integre en los carros hace que el Ejército de Tierra estadounidense sea más capaz que nunca de realizar ataques de precisión a larga distancia sin desplegar una unidad de drones completa.
Cooperación con AeroVironment
AeroVironment, desarrolladora de la serie Switchblade, ve la integración en el carro Abrams como un paso lógico. Los sistemas Switchblade son elogiados en todo el mundo por su fiabilidad y sencillez, y vincularlos a plataformas existentes no hace sino ampliar su utilidad.
Según las empresas detrás de PERCH, además es una solución de bajo riesgo: la tecnología ya está operativa, el hardware existe y no hace falta un largo proceso de desarrollo. El concepto está prácticamente listo para un despliegue amplio.
Un vistazo al futuro
La integración de munición merodeadora en carros muestra hacia dónde va la guerra moderna: vehículos no solo fuertemente armados, sino también con su propia capacidad aérea. El Abrams deja así de ser solo un vehículo de combate para convertirse en un lanzador móvil de armas de precisión capaz de operar estratégicamente sin exponerse.






















