En un paso llamativo, Alemania ha mostrado formalmente interés por el sistema de misiles estadounidense Typhon, una plataforma de lanzamiento terrestre móvil capaz de disparar misiles de largo alcance como el Tomahawk y el SM-6. Son misiles de nada menos que unos 6,5 m. El ministro de Defensa Boris Pistorius lo anunció tras conversaciones en Washington, y la solicitud podría marcar el comienzo de una nueva fase de la disuasión europea de largo alcance.
¿Qué es el sistema Typhon?
El Typhon, denominado oficialmente por el Ejército estadounidense sistema Mid-Range Capability (MRC), está diseñado para aportar potencia de fuego de precisión convencional desde tierra de maneras que hasta hace poco estaban reservadas sobre todo a las fuerzas navales. No es una plataforma estática, sino un sistema móvil: utiliza cuatro vehículos lanzadores que albergan el sistema de lanzamiento vertical Mk 41 (VLS).
Las celdas Mk 41 van en contenedores ISO estándar de 40 pies, lo que simplifica el transporte y el despliegue. Cada lanzador es remolcado por camiones 8×8, y el sistema cuenta con vehículos de mando, plataformas de recarga y otros medios de apoyo. Gracias a esta movilidad, el Typhon puede trasladarse con rapidez, algo crucial en conflictos modernos en los que la supervivencia de los lanzadores depende de la flexibilidad.
Lo que distingue realmente al Typhon es la munición que puede usar: puede disparar el misil de crucero Tomahawk, conocido en plataformas navales, pero también el SM-6, un misil muy versátil con capacidades antiaéreas, antibuque y antimisiles. En otras palabras: el sistema combina ataques de precisión en profundidad con un papel en parte defensivo. También es interesante que Alemania ya está adquiriendo el misil SM-6 y estudia también los Tomahawk. Pueden colocarse en buques. Pero frente a un enemigo como Rusia, ahora también los tendrán en tierra y, en teoría, podrán atacar mucho mejor a Rusia, pero también defenderse de misiles balísticos.
Vídeo de Lockheed Martin: el sistema de misiles Typhon explicado.
¿Por qué es tan especial?
El sistema Typhon es revolucionario en varios aspectos. En primer lugar, lleva a tierra misiles como el Tomahawk, tradicionalmente disparados desde buques o submarinos. Así, un país como Alemania obtiene un alcance y una precisión sin precedentes sin depender de la presencia de buques.
Además, la presencia del SM-6 en el paquete da al Typhon una dimensión adicional: este misil no solo puede alcanzar objetivos terrestres, sino también aéreos y marítimos, e incluso actuar contra misiles entrantes. Eso convierte al Typhon en un sistema multifunción, útil tanto en ataque como en defensa.
La movilidad del sistema es igual de crucial. Al montar cuatro lanzadores en contenedores sobre camiones, desaparece la necesidad de silos fijos o bases de lanzamiento permanentes. Eso significa que Alemania (u otro usuario) puede moverse con rapidez, recolocar elementos y ser más difícil de detectar para la inteligencia enemiga. En una época en que la movilidad y la flexibilidad son cruciales, es oro estratégico.
El alcance también impresiona: según fuentes alemanas, el sistema puede batir objetivos a unos 2.000 kilómetros. Eso abre la posibilidad de ataques de precisión más profundos, mucho más allá de las fronteras alemanas, algo impensable hasta hace poco en el contexto de la defensa europea.
El ministro Pistorius
El ministro Pistorius subraya que la solicitud del Typhon no es una mera inyección de armamento, sino parte de una visión estratégica más amplia. Alemania sufre actualmente una “laguna” en su capacidad de largo alcance dentro de la OTAN, y el Typhon podría cerrarla. Según él, el sistema es considerablemente “mayor que lo que tenemos ahora en Europa” y puede reforzar la capacidad disuasoria de Alemania y de Europa.
Aun así, Alemania es realista sobre el papel del Typhon: se ve como una solución puente. Los socios europeos trabajan en sus propios misiles de medio y largo alcance a través de iniciativas como el European Long-range Strike Approach (ELSA), pero esos sistemas no estarán operativos hasta dentro de varios años (a veces se habla de 7 a 10 años). El Typhon ofrece un refuerzo rápido a la espera de esas alternativas europeas, de modo que Alemania no tiene que depender por completo de sus futuros desarrollos de misiles.
Además, la decisión tiene peso diplomático: según las informaciones, Alemania está dispuesta a acoger baterías Typhon estadounidenses en su territorio. Eso no solo reforzaría la posición estratégica alemana, sino también la cooperación transatlántica en defensa en el marco de la OTAN.

Foto: Lockheed Martin
La visión estadounidense: proveedor y ejército
En Estados Unidos, el Typhon se considera un pilar crucial de la reforma moderna de la artillería y de las capacidades de fuego de largo alcance del ejército. El uso de misiles existentes como el Tomahawk y el SM-6, combinado con lanzadores móviles, hace al Typhon potente y relativamente rápido de desplegar.
Lockheed Martin, fabricante del sistema, se declara dispuesta a ampliar la producción para Alemania si el acuerdo sale adelante. Según Edward Dobeck, director del programa en Lockheed, la empresa puede acelerar la producción gracias a la infraestructura existente en EE. UU.
El Ejército estadounidense ya tiene en uso varias baterías Typhon. El sistema se declaró operativo en 2023 y desde entonces se emplea en fuerzas de tarea multidominio. Durante ejercicios, entre otros en Australia, el sistema se usó para alcanzar un objetivo marítimo con un misil SM-6. Estas pruebas con fuego real demostraron la flexibilidad operativa del Typhon: es capaz tanto de ejecutar ataques ofensivos como de hacer frente a amenazas enemigas.
Estratégicamente, el Ejército estadounidense ve el Typhon como un eslabón esencial entre los sistemas de menor alcance (como cohetes o artillería) y las armas hipersónicas. Según los análisis, el sistema se desarrolló para cubrir el hueco entre el nuevo Precision Strike Missile y armas hipersónicas como el “Dark Eagle”.
Qué significa esta adquisición
La solicitud alemana del sistema Typhon es mucho más que una simple compra de lanzadores. Simboliza una transición en la doctrina militar europea: el reconocimiento de que la guerra moderna está impulsada por el alcance, la precisión y la movilidad. Con el Typhon, Alemania obtiene la posibilidad de lanzar misiles Tomahawk y SM-6 desde su propio territorio, sin silos fijos, con sistemas móviles más difíciles de detectar y neutralizar.
Cada base de lanzamiento que puede trasladarse, cada misil que puede emplearse con flexibilidad, aumenta la capacidad de ataque estratégica de Alemania, sobre todo en una época de creciente incertidumbre y presión sobre la defensa europea. Al mismo tiempo, el Typhon no es un punto final: debe servir de puente hasta que se desarrollen y estén disponibles sistemas europeos propios.
Para los planificadores militares alemanes, pero también para los aliados de la OTAN, es un momento de gran importancia. Porque con el Typhon, Alemania no solo da un nuevo paso en su propia defensa, sino también en la de Europa, hacia una realidad en la que la potencia de fuego de largo alcance puede emplearse rápida y flexiblemente no solo desde el aire o el mar, sino también desde tierra.




















