Tesla está a punto de presentar la nueva generación del Roadster. La presentación está prevista para el 15 de octubre de 2026, casi nueve años después de que el fabricante estadounidense mostrara por primera vez su superdeportivo eléctrico como prototipo. La promesa más llamativa no gira solo en torno a la velocidad, sino a una tecnología de un sector muy distinto: la industria espacial.
El consejero delegado de Tesla, Elon Musk, habla desde hace tiempo de una colaboración con SpaceX para una versión especial del Roadster. Los llamados cold-gas thrusters, pequeños propulsores que expulsan gas comprimido, podrían aportar aceleración extra y quizá un breve momento de flotación. Es un concepto ambicioso, pero su ejecución exacta y sus prestaciones no se han comprobado de forma independiente antes de la demostración.
Lo que la tecnología de SpaceX puede aportar al Roadster
La colaboración es interesante desde el punto de vista tecnológico porque ambas empresas están dirigidas por Musk, pero normalmente fabrican productos totalmente distintos. SpaceX desarrolla cohetes y sistemas espaciales; Tesla se centra en vehículos eléctricos, tecnología de baterías y software. El Roadster puede convertirse en una demostración de cómo el conocimiento de esos mundos se refuerza mutuamente.
Las espectaculares cifras que promete Tesla
En la presentación original de 2017, Tesla habló de una aceleración de 0 a 60 millas por hora en 1,9 segundos, una velocidad máxima superior a 250 millas por hora y una autonomía de unas 620 millas. Después llegaron afirmaciones aún más ambiciosas, como una aceleración de menos de un segundo con tecnología adicional. Esas cifras son objetivos y promesas, no prestaciones verificadas de un producto disponible.
Por qué la presentación se hace esperar tanto
La presentación se ha aplazado varias veces. Tesla apuntaba inicialmente al 1 de octubre de 2026, pero trasladó el evento al 15 de octubre por la previsión de mal tiempo. El lugar al aire libre llama la atención: según las informaciones, una demostración con propulsores podría ser una parte importante de la presentación.
Para Tesla, el Roadster es sobre todo un escaparate tecnológico. Se espera que el modelo se fabrique en cantidades mucho menores que el Model 3 y el Model Y. La gran pregunta no es, por tanto, cuántos Roadster venderá Tesla, sino si la demostración revela algo de una capacidad de ingeniería aplicable también en otros ámbitos.
De la demostración a la producción: las grandes preguntas
La salvedad más importante es que una demostración espectacular no equivale aún a producción en serie. Tesla ha aplazado el Roadster varias veces desde 2017. También después de la presentación quedarán preguntas sobre seguridad, normativa, precio, utilidad práctica y el momento en que los clientes recibirán de verdad su coche.
Si Tesla muestra una aplicación funcional de los propulsores de SpaceX, será algo técnicamente notable. Pero hasta que el nuevo Roadster se haya demostrado en condiciones verificables, la diferencia entre una promesa espectacular y un vehículo disponible sigue siendo esencial.





















