Unos investigadores han desarrollado un llamativo concepto nuevo para atacar el mayor problema de los drones pequeños: su limitado tiempo de vuelo. En lugar de que un dron aterrice para cambiar baterías, un segundo dron puede acoplarse en el aire y suministrarle energía temporalmente. El sistema funciona como una especie de «batería voladora» y puede alargar mucho el tiempo de vuelo de un dron multirrotor.
La idea suena sencilla, pero su ejecución técnica es bastante compleja. Aun así, los primeros resultados de las pruebas muestran que el concepto puede ser sorprendentemente eficaz.
Dos drones que se acoplan en el aire
El sistema consta de dos drones distintos. El dron principal ejecuta la misión y tiene una plataforma de acoplamiento en su parte superior. El segundo dron hace de batería voladora.
Este dron más pequeño vuela hasta el principal y se fija mecánicamente mediante patas de aterrizaje especiales. Una vez establecida la conexión, unos contactos eléctricos permiten transferir corriente.
Un sistema de conmutación diseñado específicamente decide de forma automática cuándo se usa la energía de la batería extra. Tras transferir la energía, el dron batería puede desacoplarse y alejarse.
Mucho más tiempo de vuelo
En los experimentos, el sistema se probó varias veces acoplando y desacoplando en el aire. Cada vez se conectaba una nueva batería al dron.
Los resultados son llamativos. Según los investigadores, el tiempo de vuelo del dron pudo multiplicarse por 4,7 respecto a un vuelo con una sola batería.
Incluso comparado con el tiempo de vuelo máximo teórico de la plataforma, la ganancia sigue siendo considerable. En las pruebas se alcanzó unas 2,2 veces el límite teórico que normalmente se aplica al aparato.
Llama la atención que se lograra sin que el dron principal tuviera que ser mucho más grande o pesado.
Importante para aplicaciones militares y civiles
Aunque la investigación es sobre todo técnica, el concepto puede tener grandes consecuencias para el uso de drones.
Una de las mayores limitaciones de los drones pequeños es la duración de su batería. Muchos cuadricópteros comerciales y militares solo pueden volar entre 20 y 40 minutos antes de tener que aterrizar.
Para misiones de reconocimiento, vigilancia o búsqueda y rescate puede ser un gran problema. Con un sistema en el que los drones se abastecen de energía en el aire, un dron podría en teoría permanecer horas volando.
En aplicaciones militares, podría usarse por ejemplo para la observación prolongada de una zona.
Una especie de repostaje en vuelo
El principio se parece un poco al repostaje en vuelo de los aviones. Solo que aquí no se trata de combustible, sino de energía eléctrica suministrada mediante una batería acoplada.
La gran diferencia es que ambos sistemas deben operar de forma totalmente autónoma. Los drones tienen que encontrarse, estabilizarse y acoplarse en el aire por sí solos.
Eso exige un posicionamiento y un control de vuelo muy precisos.
Aún en fase experimental
El sistema aún está en fase experimental y por ahora es sobre todo un proyecto de investigación. Aun así, muestra lo rápido que avanza la tecnología de los drones.
Ideas nuevas como el acoplamiento autónomo, el suministro modular de energía y la colaboración en enjambre entre drones pueden cambiar mucho en el futuro la forma de usarlos.
Si estos sistemas siguen desarrollándose, el concepto de «batería voladora» podría tener un papel importante en las operaciones prolongadas con drones. Así, una de las mayores limitaciones de los drones pequeños, su limitada reserva de energía, podría resolverse en gran medida.






















