Un nuevo vídeo de entrenamiento del Cuerpo de Marines neerlandés ofrece una visión poco habitual de su preparación para las guerras del mañana. Las imágenes del ejercicio Raven no giran en torno a un único escenario, sino a una forma de pensar: actuar con rapidez, flexibilidad y dominio tecnológico en entornos marítimos y urbanos. Se realizó en Camp Shelby, Estados Unidos, un amplio complejo con un pueblo reconstruido: viviendas, edificios mayores, una rotonda e incluso una construcción que recuerda a una mezquita. El escenario subraya su enfoque: los conflictos modernos se desarrollan cada vez más en ciudades y sus alrededores.
Vídeo: canal de YouTube de la Armada neerlandesa.
Construir un nuevo grupo operativo
Según Defensa, Raven busca construir y probar un futuro Special Operations Maritime Task Group. No es una unidad fija, sino una agrupación modular de especialistas marítimos desplegable rápidamente. El vídeo muestra experimentos con composiciones, procedimientos y material. No vemos un desembarco anfibio clásico a gran escala, sino pequeños equipos que golpean rápidamente, recogen información y desaparecen.
Este enfoque encaja en un cambio más amplio del Cuerpo. La atención pasa de una presencia prolongada a operaciones breves, intensas y de ritmo elevado. «Se trata de minutos y segundos», dice un analista de defensa. «No de mantener terreno, sino de generar un efecto y marcharse».
Lecciones de Ucrania
Destacan las referencias explícitas a la guerra en Ucrania. Los drones son protagonistas, como medios de reconocimiento y como amenaza. Por eso los marines entrenan no solo con sus propios drones, sino también para reconocer y evitar sistemas enemigos. Todo bajo presión temporal: los adversarios modernos apenas dejan margen para preparar tranquilamente una operación.
El énfasis en camuflaje, dispersión y evitar patrones previsibles también refleja lo observado diariamente en Ucrania. Quien permanece quieto demasiado tiempo es detectado. Y quien es detectado corre un gran riesgo.
Inspiración estadounidense
No es casual que el entrenamiento tenga lugar en Estados Unidos. Los marines estudian expresamente cómo entrenan las unidades estadounidenses y trasladan esas ideas a casa. Camp Shelby ofrece un entorno ideal: grande, versátil y preparado para escenarios realistas. El pueblo de entrenamiento obliga a decidir continuamente: qué ruta tomar, cómo acercarse a un edificio y dónde está la amenaza.
La cooperación también refuerza la interoperabilidad. En futuras misiones, los marines neerlandeses casi siempre actuarán con aliados. Utilizar ya métodos comunes reduce la posibilidad de malentendidos en pleno combate.

Imagen: Armada neerlandesa.
Movilidad y ritmo
Otro elemento destacado es el uso de vehículos ligeros. Los marines conducen distintos Jeep y pickups, incluidos Chevrolet y GMC, con cajas abiertas. Dos personas delante y cuatro detrás: ocupación mínima y velocidad máxima. El concepto es sencillo pero eficaz. Un equipo llega, irrumpe en un edificio, cumple la misión y se marcha inmediatamente.
El énfasis en movilidad muestra que protegerse no siempre significa llevar blindaje pesado. A veces la velocidad es la mejor defensa. «Aquí hay una elección clara», señala un experto militar. «Mejor rápido y difícil de alcanzar que pesado y previsible». Estos vehículos sirven principalmente para poner a prueba a los militares: deben manejar cualquiera, incluso los ajenos. Naturalmente, normalmente utilizarán sus propios vehículos blindados.
Noche, explosivos y precisión
Raven no transcurre solo de día. Al contrario, una parte importante ocurre a oscuras, con visión nocturna y líneas de visión limitadas. Eso aumenta considerablemente la complejidad. Los marines también practican entradas forzadas en edificios, incluida la apertura de puertas con explosivos. Son acciones arriesgadas que solo pueden hacerse con seguridad mediante entrenamiento intensivo.
También participan francotiradores. Proporcionan observación y cobertura precisa, esenciales en un entorno donde enemigos y civiles suelen estar próximos.
Mirar hacia adelante
El vídeo de Raven es más que una promoción. Expresa hacia dónde quiere avanzar el Cuerpo: más rápido, más inteligente y mejor preparado para un mundo imprevisible. Combinando lecciones de conflictos actuales con conceptos de entrenamiento estadounidenses, construye una fuerza capaz de responder y sorprender.
Lo probado en Camp Shelby se incorporará en los próximos años a ejercicios y doctrinas más cerca de casa. El mensaje es claro: quedarse inmóvil no es una opción, especialmente cuando la naturaleza de la guerra cambia más rápido que nunca.





















