La noticia pasó casi desapercibida. Mientras los periódicos escribían sobre el Afsluitdijk y los canales de noticias se centraban sobre todo en la imagen de un lanzador PULS disparando cohetes, se escribió llamativamente poco sobre el Predator Hawk. Es el misil más grande que puede disparar el sistema PULS y, además, el primer misil balístico que ha tenido jamás el Ejército de Tierra neerlandés.
Porque en algún lugar de esa información técnica había una frase mucho más importante de lo que parece a primera vista: los Países Bajos dispondrán del Predator Hawk. Y no es un misil cualquiera. Es un misil balístico táctico de precisión con un alcance de 300 kilómetros, vuelo supersónico y una precisión acorde con la guerra moderna a larga distancia. El Ejército de Tierra neerlandés no adquiere muchos en este lote, pero mientras Defensa siga recibiendo dinero adicional, no tardará en encargar más. No es ilógico: en Ucrania vemos a diario la enorme necesidad de este tipo de armas.
Lo que lo hace aún más especial: Ucrania utiliza actualmente el equivalente estadounidense de este tipo de misil balístico, el ATACMS. Los resultados son claros. Los radares y sistemas de defensa aérea rusos tienen grandes dificultades para interceptar estas trayectorias balísticas supersónicas. Sobre todo cuando estos misiles se disparan en salvas, sistemas como el S-300 y el S-400 resultan estar lejos de ser infalibles. Esto subraya lo valiosa que es esta capacidad en la guerra moderna.

Foto: photostock.az. Aquí se muestran misiles Predator Hawk en los sistemas PULS de Azerbaiyán.
Más que “un nuevo sistema de cohetes”
La mayoría de la gente entiende ya qué es el PULS: un sistema de lanzamiento flexible capaz de emplear distintos tipos de munición. Pero qué se puede disparar exactamente con él quedó abstracto en muchas informaciones. El Predator Hawk no es un “misil de largo alcance” o un “proyectil”, como a veces se describió con prudencia, sino un misil balístico de pleno derecho. Un tipo de arma que normalmente se asocia a grandes potencias militares, no a los Países Bajos.
Y sin embargo, el Ejército de Tierra neerlandés obtiene esa capacidad.
Para unas fuerzas armadas tradicionalmente orientadas sobre todo al despliegue ligero, las misiones de paz y el fuego a distancias relativamente cortas, es un paso considerable.
Una mirada histórica
Para entender el impacto, conviene mirar atrás. En 2004, los Países Bajos se deshicieron del M270 MLRS. Con ello desaparecieron nuestras posibilidades de batir objetivos a larga distancia desde tierra. Desde entonces, casi todo el fuego profundo tuvo que venir de aviones como el F-16 y, más tarde, el F-35.
Con el PULS vuelve el fuego de largo alcance. Pero con el Predator Hawk se añade un nivel que el Ejército de Tierra neerlandés nunca había tenido: la posibilidad de neutralizar desde posiciones seguras, con gran precisión y velocidad, objetivos situados a hasta 300 kilómetros. Pensemos en depósitos de munición, radares, puestos de mando y centros logísticos.
Y todo ello con un error inferior a diez metros.

Imagen: Elbit Systems
Una modernización silenciosa
¿Por qué pasó entonces tan desapercibido? En parte tiene que ver con la forma en que comunica Defensa. Los documentos suelen ser técnicos y prudentes. El término “balístico” apenas se usa, aunque es precisamente lo que marca la diferencia.
Además, la imagen de un misil balístico no encaja con cómo ven muchos neerlandeses al Ejército de Tierra: pequeño, especializado y centrado sobre todo en la estabilidad y la defensa. Pero la realidad cambia. No hacia unas fuerzas armadas agresivas, sino hacia unas fuerzas modernas capaces de actuar en un conflicto en el que las distancias y los tiempos de reacción son cada vez más determinantes.
Qué dicen los expertos y el proveedor
Según Elbit Systems, el fabricante, el Predator Hawk se ha desarrollado para “ataques de precisión en profundidad” contra objetivos de alto valor en zonas fuertemente defendidas. Los expertos describen el misil como un auténtico cambio de juego para países pequeños y medianos, precisamente porque cubre el hueco entre la artillería y la fuerza aérea.
Los analistas subrayan que, por su vuelo supersónico, su gran altura máxima y su trayectoria balística relativamente plana, el misil es difícil de interceptar. Además, el tiempo entre lanzamiento e impacto es corto, comparable al del ATACMS estadounidense, lo que presiona aún más a la defensa enemiga.
Qué aporta el Predator Hawk
El Predator Hawk aporta sobre todo dos cosas:
1. Velocidad. El misil vuela a velocidad supersónica y recorre en minutos distancias que antes solo podían alcanzar los cazas. Eso dificulta la reacción del adversario.
2. Precisión a gran distancia. Con una precisión inferior a diez metros, el Ejército de Tierra podrá alcanzar objetivos estratégicos sin grandes daños colaterales. Es relevante en una Europa en la que los conflictos giran cada vez más en torno a nodos logísticos y a reaccionar con rapidez ante las capacidades enemigas.
Un cambio mayor de lo que parece
Con el Predator Hawk, los Países Bajos entran en una categoría de fuego de largo alcance que hasta ahora faltaba. No una capacidad masiva, pero sí una precisa y moderna. Y eso hace que los Países Bajos, junto a algunos otros países europeos, puedan volver a sumarse a la evolución hacia los long-range precision fires, uno de los ámbitos más importantes de la guerra moderna.






















