Entre 2026 y 2027, los Países Bajos recibirán una nueva generación de misiles aire-tierra para sus helicópteros de combate Apache. Se trata del AGM-179A Joint Air-to-Ground Missile, abreviado JAGM. Así se convertirán en el primer país fuera de Estados Unidos que emplee operativamente este sistema. Es significativo, porque el JAGM se considera uno de los misiles de precisión más versátiles y con mayor proyección de futuro disponibles actualmente.
La compra forma parte de una modernización más amplia de la Real Fuerza Aérea y demuestra la estrecha cooperación militar con Estados Unidos, especialmente dentro de la OTAN. Los Países Bajos son el único país extranjero que participa en el programa estadounidense CCA. Actualmente se han seleccionado dos drones: el YFQ-42A de General Atomics y el YFQ-44A, también llamado Fury, de Anduril. Los Países Bajos también compran a Estados Unidos misiles de última generación para el F-35.
Vídeo: prueba del JAGM desde un lanzador terrestre. En el futuro también se disparará desde buques y vehículos.
Una compra estratégica
En junio de 2025, el Gobierno estadounidense autorizó la venta de 296 misiles JAGM a los Países Bajos mediante el programa Foreign Military Sales. El acuerdo incluye misiles operativos, versiones de entrenamiento, repuestos, asistencia técnica y formación. El paquete tiene un valor total aproximado de 215 millones de dólares, unos 186 millones de euros.
Para los Países Bajos no es un paso simbólico. El AH-64E Apache constituye una capacidad esencial de sus fuerzas armadas y se emplea contra carros de combate, para proteger tropas terrestres y para ataques de precisión en situaciones complejas y cambiantes. El JAGM le proporciona un arma más adecuada para el campo de batalla moderno.
¿Qué tipo de misil es el JAGM?
El JAGM se desarrolló como sucesor del Hellfire, durante décadas el arma estándar de helicópteros de combate y drones. El nuevo sistema está diseñado para neutralizar con gran precisión objetivos estáticos y móviles, desde tanques y blindados hasta edificios fortificados y buques ligeros.
Su principal característica técnica es el buscador dual. Combina un buscador láser semiactivo con radar de ondas milimétricas. La tripulación puede elegir el guiado más adecuado para cada situación o utilizar ambos simultáneamente. Esto permite emplearlo con mal tiempo, humo, polvo y en entornos donde el enemigo intenta interferir los sensores. A continuación, un helicóptero de la Armada estadounidense dispara el misil contra un objetivo móvil en el mar.
El legado del Hellfire
Durante años, el Hellfire fue el caballo de batalla de las fuerzas aéreas occidentales. Se fabricaron decenas de miles y se utilizaron intensamente en Afganistán e Irak. Los Apache, así como drones Predator y Reaper, recurrieron a él para ataques precisos.
Aunque el Hellfire demostró ampliamente su valor, existían distintas variantes con tipos de guiado propios. Eso complicaba la logística y el empleo. El JAGM reúne esas capacidades en un solo misil y supone un avance lógico, pero también claro.
Por qué el JAGM representa una mejora clara
La fortaleza del JAGM reside sobre todo en su flexibilidad y capacidad de evolución. La combinación de radar y láser reduce su dependencia de condiciones ideales y aumenta su resistencia a las contramedidas. Donde sistemas anteriores podían perder eficacia por humo o interferencias electrónicas, el JAGM sigue siendo utilizable en muchos casos.
Además, es ampliamente compatible con los lanzadores existentes del Hellfire. Esto limita los costes y permite una transición relativamente rápida sin grandes modificaciones de helicópteros o infraestructuras.

Imagen: Lockheed Martin.
También contra amenazas aéreas
Un aspecto interesante es que, a partir de pruebas recientes, Lockheed Martin prevé introducir nuevas actualizaciones de software para mejorar su rendimiento contra drones. La rápida expansión de los sistemas no tripulados ha cambiado el papel de los misiles de precisión, y el JAGM se considera expresamente un arma que también puede resultar eficaz en ese ámbito.
Según el fabricante, se conservarán todas las capacidades existentes. El misil podrá seguir enfrentándose a vehículos terrestres móviles y buques mediante su buscador dual de radar y láser. Lockheed también ha experimentado en pruebas con un tercer buscador basado en infrarrojos. Aún no es un componente operativo estándar, pero muestra el margen de crecimiento del diseño.
La plataforma de lanzamiento sigue siendo crucial. Siempre que un helicóptero, dron u otra plataforma disponga de sistemas de puntería y sensores adecuados, el JAGM debería poder atacar un amplio espectro de objetivos: desde drones y tanques hasta buques. Eso permite potencialmente su empleo en casi cualquier dominio.
Importancia internacional
Estados Unidos considera el JAGM su misil aire-tierra estándar para las próximas décadas y planea adquirir decenas de miles. Otros países de la OTAN también han recibido autorización para comprarlo, pero los Países Bajos se adelantan como primer usuario extranjero.
Esto refuerza la interoperabilidad de la OTAN. Los Apache neerlandeses podrán cooperar sin dificultades con unidades estadounidenses que empleen el mismo sistema, las mismas tácticas y la misma munición.
Qué significa para los Países Bajos
Con el JAGM, los Países Bajos incorporan no solo un misil nuevo, sino un arma capaz de evolucionar ante amenazas futuras. Para las tripulaciones Apache supone más opciones, mayor fiabilidad y mejores posibilidades de supervivencia en escenarios complejos.




















