Mientras Europa habla sobre todo del F-35 y de los futuros cazas de sexta generación, hay un avión que poco a poco atrae cada vez más atención: el Saab Gripen E. No es un avión furtivo ni tiene precios desorbitados, pero sí una combinación inteligente de velocidad, sensores y un misil que cambia el combate aéreo. Ucrania recibirá 150 de estos cazas.
En una época en que las fuerzas aéreas afrontan costes crecientes, mayores amenazas y escasez de aparatos, gana terreno otro relato: el de la eficiencia. Y precisamente ahí brilla el Gripen E.
Compacto, rápido y construido para la guerra moderna
El Gripen E se diseñó en torno a una idea central: la máxima eficiencia. El avión es más pequeño, ligero y ágil que la mayoría de los cazas modernos, pero al mismo tiempo ofrece una tecnología que le permite competir con los grandes.
Con una velocidad máxima de Mach 2 (unos 2.450 km/h) y el potente motor GE F414G, de la misma familia que el del F/A-18 Super Hornet, el avión tiene unas prestaciones impresionantes. Un ascenso rápido, maniobras cerradas y un comportamiento estable a alta velocidad lo hacen especialmente apto para combates aéreos en los que los segundos marcan la diferencia. Por supuesto, los aviones furtivos tienen ventaja: se detectan menos en el radar, y eso es una gran baza. Pero vemos que pocos países tienen aviones furtivos. Rusia apenas los usa en la guerra de Ucrania, y China sí los tiene, pero aún no están tan avanzados como los estadounidenses. Un posible enemigo de Suecia tiene, por tanto, pocos o ningún avión furtivo. Por eso el Gripen E es un avión a tener muy en cuenta.
Fuente: Saab Brasil. El Gripen E dispara un misil Meteor.
Aunque el Gripen E no es un avión furtivo, Saab ha hecho mucho por reducir su firma radar. Gracias a un diseño sutil, materiales absorbentes de radar y la reducción de superficies reflectantes, el avión es más difícil de detectar que las generaciones anteriores de cazas. No es invisible del todo, pero sí tiene una ventaja clara cuando llega el momento.
Un conjunto de sensores que te ve antes de que tú lo veas
Donde el Gripen E impresiona de verdad es en la combinación de radar, sensores y guerra electrónica. El avión usa un moderno radar AESA capaz de seguir varios objetivos a la vez a gran distancia. Además, cuenta con un sistema IRST que funciona de forma pasiva: no emite nada. Con él, el Gripen puede detectar a un enemigo sin delatarse.
Sobre todo frente a aviones furtivos, esto ofrece una oportunidad sorprendente. La tecnología furtiva funciona bien contra el radar, pero no contra el infrarrojo. Un buen sistema IRST puede captar diferencias de calor a gran distancia, una ventaja que el Gripen aprovecha.
Juntos, estos sensores forman el corazón de la estrategia del Gripen: ver primero, disparar primero.

Imagen: Saab.
Meteor: el misil que reescribe las reglas
Sin embargo, la verdadera fuerza del Gripen E aflora con el MBDA Meteor, un misil de largo alcance que redefine el combate aéreo. Con 3,65 metros de longitud, 190 kilos de peso y una velocidad máxima de Mach 4 (unos 5.000 km/h), el Meteor es una de las armas aire-aire más peligrosas del mundo.
El secreto es su motor estatorreactor (ramjet). Mientras los misiles tradicionales queman su energía de una vez y luego se frenan, el ramjet del Meteor aspira y quema aire de forma continua. Eso significa que:
- el misil sigue acelerando, también a gran distancia
- mantiene la velocidad hasta el final
- puede maniobrar durante más tiempo que otros misiles
Incluso a 150 o quizá 200 kilómetros, el misil sigue siendo lo bastante ágil para alcanzar un objetivo que intenta escapar. Es algo único, y precisamente por eso los expertos llaman al Meteor un “game changer”.
Cuando se combina el Meteor con los sensores del Gripen E, surge un avión que a larga distancia puede ser más letal que muchos aviones furtivos.
Además, Saab (el proveedor del Gripen E) también fabrica grandes aviones radar. También se han entregado ya a Ucrania. Estos aviones radar pueden ver mucho más lejos y, por tanto, localizar antes aviones furtivos. La empresa trabaja también en drones furtivos que podrían vincularse al Gripen E. En Suecia también se piensa en el futuro; solo que se elige otro camino.
Una alternativa para países que no quieren apostar solo por lo furtivo
El Gripen E tiene demanda porque ofrece otro camino hacia la superioridad aérea. No todos tienen un presupuesto como el de EE. UU. o China. Muchos países quieren capacidades de alto nivel, pero sin una campaña de miles de millones.
Hasta ahora, Suecia, Brasil, Colombia y Tailandia han encargado en conjunto 117 Gripen E, una buena cifra para un avión no furtivo y un país pequeño. Los menores costes operativos son una razón importante: con una fracción del coste por hora de vuelo, una fuerza aérea puede entrenar más horas y mantener más aparatos operativos.
Para las fuerzas aéreas más pequeñas esto es crucial. Un avión que rinde un 20 % menos, pero que está siempre disponible y sigue siendo de uso amplio, puede ser en la práctica más fuerte que un avión carísimo que solo puede volar de forma limitada.
Por qué los expertos dicen que el Gripen merece un papel
Analistas de fuerzas aéreas y especialistas en defensa subrayan cada vez más que el Gripen E es una alternativa estratégicamente valiosa. No porque pueda sustituir al F-35, sino porque ofrece algo distinto:
- un avión especializado en el combate aéreo a larga distancia
- con un misil capaz de mantener a distancia a los aviones furtivos
- lo bastante barato para volar mucho
- y lo bastante fiable para estar disponible en grandes cantidades
Para los países que quieren reforzar su fuerza aérea, pero no depender por completo de la tecnología furtiva o de los suministros estadounidenses, el Gripen E es una opción lógica y, a veces, incluso necesaria.
Conclusión: el Gripen E no es un outsider, sino una estrategia inteligente
En un mundo en el que lo furtivo domina a menudo la conversación, el Gripen E demuestra otra cosa: que la tecnología, la velocidad y los misiles de largo alcance forman un camino alternativo hacia la superioridad aérea.
El avión no es un fantasma como el F-35, pero tampoco necesita serlo. El Gripen E es una respuesta calculada a las amenazas aéreas modernas: compacto, eficiente, asequible y armado con uno de los mejores misiles jamás construidos.





















