En un vídeo recién publicado, KNDS Deutschland y TYTAN Technologies muestran cómo puede ser en la práctica la lucha contra los drones. Las imágenes amplían una demostración del otoño de 2025, pero ahora muestran claramente cómo varios sistemas forman un todo. Lo que más llama la atención: personas, vehículos, robots y drones colaboran a la vez en una misma cadena.
Es una imagen concreta y reconocible de cómo cambia la guerra. Ya no está en el centro un solo arma o vehículo, sino la interacción entre sistemas tripulados y no tripulados.
El Boxer como vehículo de mando móvil
En el corazón del sistema está el Boxer. El Boxer lo usan varios países europeos y es conocido por su gran protección y flexibilidad.
En el vídeo se ve que el Boxer va tripulado. Los militares siguen dentro del vehículo y toman decisiones, pero no tienen que verlo ni hacerlo todo ellos mismos. Aquí el Boxer funciona sobre todo como centro de mando rodante. Toda la información converge en él y desde este vehículo también se lanza el dron interceptor.
El robot THeMIS rastrea drones
Para detectar drones se usa el THeMIS, un robot de cadenas no tripulado. Este robot puede enviarse por delante, más cerca de la amenaza, sin poner directamente en peligro a militares.
En esta configuración, el THeMIS lleva un radar. Con él puede detectar drones de vuelo bajo, incluidos drones pequeños difíciles de ver para las personas o los sensores estándar. En cuanto el robot detecta un dron, envía de inmediato la información al Boxer. Ocurre de forma automática y en tiempo real.
Así, el THeMIS cumple un papel importante como «ojos y oídos» avanzados del sistema.
Interceptor-S: dron contra dron
En cuanto se confirma la amenaza, entra en juego el Interceptor-S. Es un dron antidrones especial (como el dron Sting de Ucrania) que se lanza desde el Boxer. En lugar de perturbación electrónica, el sistema opta por un enfoque físico: el Interceptor-S vuela directo hacia el dron enemigo y lo neutraliza por colisión.
El Interceptor-S está diseñado para reaccionar rápido. Se espera que el dron alcance velocidades de más de 250 kilómetros por hora, por lo que también puede interceptar drones FPV rápidos. Su alcance es de unos pocos kilómetros, suficiente para proteger vehículos, unidades o lugares importantes.
El dron recibe la información del objetivo desde el sistema, pero ejecuta en gran parte por sí solo la fase final de la intercepción. Eso acorta el tiempo de reacción y aumenta la probabilidad de éxito.
Una cadena, varios sistemas
Lo que muestra sobre todo esta demostración es cómo funciona todo junto. El THeMIS detecta, el Boxer analiza y decide, y el Interceptor-S ejecuta la acción. La persona sigue en el circuito, pero apoyada por robots y sistemas autónomos.
Esto encaja bien con la experiencia de conflictos recientes, como en Ucrania. Allí ha quedado claro que los drones son baratos, masivos y eficaces, mientras que la defensa aérea clásica suele ser demasiado lenta o cara para hacer frente a cada objetivo.
Mirada al futuro
La colaboración entre KNDS Deutschland y TYTAN Technologies muestra cómo las empresas europeas de defensa responden a esta nueva realidad. El sistema es modular y puede adaptarse a distintos vehículos y amenazas.
Las imágenes dejan claro que ya no es un concepto teórico. Es tecnología muy cerca del uso operativo. La guerra moderna gira cada vez menos en torno a un arma y cada vez más en torno a la colaboración entre persona, dron y robot.



















